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Archive for the ‘Musica’ Category

No soy musicólogo, ni en mi vida he tocado un instrumento.

De pequeño, en el colegio, nunca descubrieron que la flauta que sonaba raro era la mía, y en la guitarra no pasé de intentar los acordes del Nothing Else Matters de Metallica. Eso sí, en casa de mi abuela había un acordeón y en la de mis abuelos una bandurria. Nunca supe por qué.

Quiero decir con esto, que mi aproximación a la música es como la del 95% de los seres humanos; desde lo que me emociona, desde lo que me transmite cosas; la mayoría de las veces,  solo desde la melodía y la voz; sin distinguir arpegios, ni riffs de guitarra, ni maestría en la batería, ni el sonido del bajo, que nunca supe muy bien como suena.

supersubmarina

No por ello, no he tenido como todos, mis filias y fobias con la música. Mis bandas de culto por las que ser capaz de discutir como un hooligan, mis incomprensibles adoraciones, esos artistas a los que había que decir siempre que escuchabas para no quedar mal, esas horribles canciones que oías a escondidas por la chica de ese momento. Vamos lo que hemos hecho todos.

Con esta base, he de decir que de unos años para atrás no dejo de buscar en Spotify algo en español que me llame la atención o me remueva las tripas y tristemente no lo encuentro. Por eso digo: Hay algo ahí fuera? Algo que me este perdiendo por eso de la edad? Algo, antes de que me empiecen a gustar los conciertos en teatros o tenga que escuchar las melodías de Bob Esponja y compañía?

Con este espíritu, he de decir que rozando el escepticismo, leo en el resumen cultural de El País que el disco de La habitación Roja es el mejor disco del año para los lectores y que Ayer de la misma banda, es la mejor canción. Escucho ambos con ganas y afán constructivo y me quedo más helado que frio. Nada de emoción, pop gafapasta sin carácter, letras horribles, falta de inspiración. Lo de casi siempre con estas biblias de la modernidad. Humo.

Repaso mentalmente la cosecha de la música española de los cuatro últimos años, y más allá de la crisis de la industria y el balanceo hacia lo digital y el éxito instantáneo, concluyo que el panorama no puede ser más desolador. Me obligo a oír en streaming lo último de los tan cacareados Supersubmarina; mismo resultado, ni ápice de sensaciones, pop medio bien construido, arreglos y sonido a lo Vetusta Morla sin alma y esa voz del cantante que me parece la reencarnación edulcorada de Tino Casal.

Y vuelvo a lo mismo y me pongo Copenhague. Creo que el último gran disco de la música española es Un día en el mundo de Vetusta Morla y data de 2008. Desde entonces para mi nada. Fuegos artificiales

vetusta

Si pienso en grandes artistas, o al menos con un mayor impacto en el público, de 2008 para acá, Amaral lanzó Hacia lo Salvaje que en su vena experimental es bastante peor que cualquiera de sus dos primeros discos, o que cualquiera de todos sus discos

Pereza se disolvieron después de facturar Aviones que resultaba bastante más flojo que el muy popero y entonado Aproximaciones, con el que se hincharon a hacer llenazos por toda España. Después lo nuevo de Leiva y Rubén, cada uno por su lado, mas frio que calor. Aburrido, predecible, un mirarse el ombligo con ínfulas de nuevo camino

Los Planetas siguieron con su viaje a ninguna parte con el insufrible Opera Egipcia, continuación de esa tortuosa psicodelia incomprensible que comenzaron con La Leyenda del Espacio y su acercamiento a las raíces flamencas, en esa pose tan cool. Así que la gente sigue pidiendo en todos los garitos Un buen día.

Bunbury nos regaló el siempre personal Las Consecuencias en el que lo más bonito y celebrado fue la versión de un tema de Jeanette de hace más de treinta años llamado Frente a Frente, y que eso si tenía un cojonudo video firmado por Bayona el director de Lo imposible. En cualquier caso por debajo, al menos a mi parecer, de Flamingos o Hellville de Luxe. Luego se marcó uno de versiones de temas latinoamericanos llamado Licenciado Cantinas que puede definirse “para fans muy esforzados”.

Ivan Ferreiro siguió volviéndose cada vez más extraño y críptico con Picnic Extraterrestre, ese disco que a más de uno he escuchado decir lo de “No lo valores por la primera vez que lo escuchas”. Malo. Hay algo ahí parecido o a la altura de Tournedo o de los himnos de Los Piratas? Me temo que no.

Y mis admiradísimos Vetusta? Pues todo el mundo sabe que su Mapas es un disco mucho más pesado, aburrido, y cargante que esa obra maestra de lo atmosférico y con las letras mejor escritas en la última década en España, que es Un día en el mundo. La última vez que me emocione con algo en español.

Por último Christina Rosenvinge, esa dama e icono del pop con pretensiones intelectuales, nos torturó hace un año con La Joven Dolores, un disco de canciones tan cultas, que a uno le dan ganas de apuntarse a un curso acelerado de mitología de todo lo que aprendes en la única e imposible escucha.

russian red

Entre medias, algunas bocanadas de aire diferente, como el último disco de los murcianos Second o el esforzado trabajo en inglés de la a veces cargante Russian Red, Fuerteventura, que tiene canciones bien construidas y bonitas.

A cambio he tenido que descubrir el insufrible electro latino del tipo que no pronunciaré su nombre, y su cohorte de imitadores, si es que algo puede imitarse, la berrea del Rottweiller cubano en todas las emisoras de España, la angustia infinita de Pablo Alborán, la deliciosa voz del Melendi catódico, las tortuosas creaciones poéticas del jefe de los Locos o la presencia de Bisbal y demás pasmados hiperbuenrollista. En resumen, como veinte años atrás, pareciera que Alejandro Sanz sigue siendo el músico más en forma de este país.

Soy yo? Mi incapacidad, mi guitarra sin usar? O en español últimamente solo hay bandurrias y acordeones?. Perdón a Los Pajaritos 


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